Descalcificación

Por  descalcificación se entiende la eliminación de la cal presente en el agua.

Lo que coloquialmente se conoce como cal desde el puno de vista químico son sales de calcio y magnesio.

Ojo, lo que llamamos habitualmente sal, es la sal común, cloruro de sodio.

Pues bien, ¿por qué es tan importante la cal?

Las sales de calcio y magnesio, tienen una característica que las diferencia del resto y es la siguiente.

Mientras que el resto de sales cuando se aumenta la temperatura del medio en el que está disueltas, se disuelven más, v.g., en un café frío cuesta más disolver el azucarillo de azúcar, y si el café está caliente el azúcar se disuelve rapidísimo.

Pues las sales de calcio y magnesio (la cal), hace justo lo contrario, al aumentar la temperatura del medio (disolvente),  estas se disuelven menos.

Es implica, que la cal que estaba disuelta precipita en forma de sólidos.

Además estos sólidos son incrustantes, i.e., se quedan pegados en la superficie donde está contenido el disolvente.

Como os podéis imaginar esto fenómeno genera un gran problema que tanto a la industria como en los sistemas domésticos, atorando las tubería y manchando las superficies.

El sistema más implantado para la eliminación de la cal es la descalcificación por resina de intercambio iónico, lo que se conoce como descalcificadores.

Estos equipos cuentan de los siguientes elementos:

  • Cabezal de control: es un elemento electro-mecánico que control el funcionamiento del equipo.
  • Botella contenedora de resina: elemento que contiene la resina de intercambio iónico.
  • Cubeto contenedor de sal común: elemento que contiene la salmuera.
¿ Cómo funcionan ?
Descalficicador
Resina de intercambio catiónicaEstructura de la resina Intercambio Iónico
El corazón del Descalcificador es la resina, la resina tiene la propiedad de intercambiar, sin alteraciones químicas, átomos de calcio y magnesio por sodio.
  1. Primer paso es, con la resina totalmente activa, pasar agua a través del lecho de resina. Cada bolita de resina tiene una capacidad para retener átomos, llega un momento que se agota esa capacidad, ya no puede retener más calcio y magnesio.
  2. Regeneración de la resina, en el caso de los descalcificadores, la regeneración es con salmuera, al pasar una solución de salmuera por el lecho, la resina suelta los átomos de cal y magnesio y coge los átomos de sodio de la salmuera. y la resina vuelve a su estado original.
  3. Y vuelta a empezar.
El el proceso de regeneración se programan una serie de lavados y aclarados y garantizan que la resina se regenere por completo y que no queden restos de salmuera que luego nos salga sal por el grifo.
Todo el proceso está controlado por el cabezal, éste permite establecer el día y la hora exactos de la regeneración, así como, el volumen de agua tratada.
Otro día entraremos en más detalle sobre los cabezales.
Lo importante es cuando regeneramos, con el objetivo de optimizar el proceso.
Los únicos consumibles del Descalcificador son las sal común y el agua,  pero se pueden optimizar, un Descalcificador estándar puede consumir:
  • Entre 5 y 7 kg de sal por regeneración.
  • Y entre 250 litros y 300 litros
Estos datos son estimados para un volumen de resina de 30 litros, hay que decir que existen en el mercado descalcificadores de bajo consumo que que reducen estos consumos a la mitad, pero hay que ver si la inversión inicial merece la pena.
Por lo tanto, tenemos que regenerar las menos veces posible pero conseguir que el agua no nos salga con dureza.
Para ello tenemos que analizar nuestra agua y ver que dureza tiene, luego ver la capacidad de intercambio de nuestro Descalcificador, y calcular el volumen de agua que pueda tratar por ciclo y programa el Descalcificador para  que regenere después de que se alcance es volumen tratado.
La Dureza es una magnitud física que nos mide la concentración de a´tomos de calcio y magnesio que hay en el agua, las unidades más frecuente son grados franceses (Hºf)
La Capacidad de intercambio es la cantidad de dureza que puede retener nuestras resinas por unidad de volumen por lo que si multiplicamos el volumen de resina por la capacidad de intercambio tenemos la capacidad total.
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